Hay proyectos que se disfrutan por lo creativo, y hay otros que te transforman por las personas. Éste fue ambos.
En esta serie de seis episodios, Personas Privadas de la Libertad (PPL) encuentran en la cocina un camino de transformación. Cada capítulo sigue a un personaje distinto mientras recrea un platillo significativo en su vida. En una cocina instalada y donada en el centro penitenciario, un chef galardonado aprende su forma de preparar el platillo mientras los guía para perfeccionar sus creaciones, a la vez que descubrimos sus historias, talentos y aspiraciones. Mediante de entrevistas con ellos, sus familias y su mentor (el chef), la serie desafía el estigma de la reinserción social y muestra cómo la cocina puede crear oportunidades para empezar de nuevo.




Me quedo profundamente agradecido por la confianza, por la entrega y por haber compartido el proceso con seres humanos tan generosos, sensibles y comprometidos. Admiro mucho la calidad profesional que hubo en cada decisión, pero aún más la calidad humana que sostuvo todo el camino. Gracias por permitirme sumar, aprender y confirmar que el trabajo cobra sentido cuando se construye entre personas que se admiran y se cuidan.